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Consideraciones a tener en cuenta

Miércoles, Noviembre 19th, 2008

 La comida es uno de los aspectos del intercambio que, en ocasiones, habrá que tener en cuenta.

 Generalmente, en los intercambios de corta estancia, las familias compartirán la comida que hayan dejado, especialmente productos frescos que puedan estropearse, pero también, por otro lado hay familias que, reponen o acuerdan reponer, lo que hayan consumido.

 Quiero destacar que, en segundas residencias donde no se suele tener comida, es todo un detalle, sobre todo si la hora de llegada es muy tarde, si se viaja con niños o si es un día festivo con los comercios cerrados, el que la otra familia te prevea de lo más indispensable (leche, yogures o para hacerte un bocadillo).

 ¿Os imáginais llegar a una casa y que en la mesa os encontréis una nota de bienvenida junto con una botella de vino y unos bombones? Os aseguro que ni el mejor recibimiento de un hotel os resultaría tan grato.

 ¿O que después de un día de viaje, la familia os deje en la nevera un pic-nic para una cena rápida y facilitaros así, el descanso nada más llegar?

  Pero como he dicho, todo esto ES UN DETALLE o una consideración que puede tenerse entre las familias. La verdad es que, son éstos y otros detalles, los que hacen del intercambio de casa un experiencia inolvidable.

 

EL INTERCAMBIO DE CASA: Un acuerdo mutuo

Jueves, Octubre 16th, 2008

Muchos son los que se preguntan en qué consiste, la respuesta es muy sencilla,

el intercambio de casa no es más que el acuerdo establecido entre dos particulares

para prestarse sus casas por un tiempo determinado.

   Cabe destacar que, dentro de este acuerdo, se engloban todos los aspectos del

intercambio, es decir, fechas, número de personas que se pueden alojar y/o participarán en el intercambio, atención de mascotas si las hubiera, si existe también la posibilidad de intercambiar coche, etc.

   En definitiva, se trata de un acuerdo mutuo basado en la CONFIANZA, y ésta es la máxima de todo intercambio. Sería como dejarle tu casa a un amigo y tu amigo te dejara la suya y, en realidad, los intercambios también son origen de buenas amistades.

   No existe un contrato definido para ello, pero siempre se puede hacer uno escrito de forma conjunta en el que se reflejen todos los detalles que se hayan fijado. No es habitual hacerlo pues, como he dicho, la confianza es la base para realizar cualquier intercambio y la palabra de ambos interesados suele ser suficiente garantía.

   De hecho,  la mayoría de las personas que intercambian ponen más cuidado y atención en la casa que se alojan que en la suya propia , y así lo demuestra el mínimo porcentaje de opiniones negativas contra la interminable lista de experiencias positivas.

   No lo dudes, el que intercambia, repite.